miércoles, 5 de marzo de 2014

Urgen multas a quienes ocupan cajones especiales.


Anteriormente ya había hablado sobre aquellas personas inconscientes que ocupan los lugares marcados para personas que sufren de alguna discapacidad física. Hoy toco el tema de nuevo porque cada día hay más inconscientes usando o bloqueando los cajones especiales. A mí me molesta mucho que la gente no respete y me gustaría comenzar a hacer algo, lo cual se los contaré más adelante, ya que en la ciudad que vivo no hay multas para esos infractores. 

Tan solo ayer, en un hospital privado, si leyeron bien, me tocó ver por 5a vez en lo que va del mes, a un mustang de color azul pitufo sin placa especial y estacionado en un cajón para discapacitados. En el momento que pasé, vi a la persona que bajaba del coche, el cual iba solo y caminaba en perfecto estado. Lo abordé y le dije:

Disculpe, ¿es usted doctor o paciente?

El individuo: Soy doctor

Yo: ¿Por qué se estaciona ahí?

El individuo: Ay solo vengo a dejar un papelito

Yo: si, pero ese lugar lo puede necesitar otras personas, no sea irresponsable

El individuo: ay ya lo se, gracias por el consejo

Ay me dio un coraje por la impotencia de no poder hacer algo. Me dejó dando vueltas en la cabeza el que me dijera que era un doctor, como era posible que fuera tan inconsciente. 

Como no hay multas, y ninguno de los guardias del hospital puede hacer algo, he pensado que aunque me gustaría bajarle las llantas, no quiero ser violenta, así que voy a hacer unas calcomanías que digan: SOY DISCAPACITADO MENTAL, por eso me estacioné aquí. Tal vez no logre nada, pero espero empezar a hacer algo para intentar cambiar esa forma de comportarse de esta gente que no piensa en aquellos que necesitan esos espacios. 

Ese mismo día, más tarde en un oxxo, un joven se estaciono en 2 cajones y bloqueando el lugar especial. Sin ningún apuro bajo de su auto, hizo sus compras y se fue. En verdad no piensan en que lo que hacen no es correcto?

En México la gente no va a respetar esos lugares hasta que no haya una infracción fuerte por bloquearlos o estacionar autos sin placas especiales. Sé que hay cosas más importantes por resolver en el país, pero también debemos como padres inculcarles a nuestros hijos que esos lugares son exclusivos de la gente con problema físicos y así poco a poco ir cambiando la mentalidad de la gente. Y también es importante que se haga una campaña para hacer conciencia a la sociedad. 

Este problema de gente ocupando un lugar que no debe se lo topa uno en todas partes y a cualquier hora. El otro día en un centro comercial, un chavo y su novia se estacionaron en un cajón especial, solo porque estaba a 2 pasos de la puerta del lugar a donde iban, pero el caso de estos 2 es a parte, ya que no respetan nada. Todavía que ocupan un lugar que no deben porque los 2 estaban fisicamente sanos, a la joven no le importo que la gente que respeta todo iba en zig zag para llegar a la fila de pago, ella, creyéndose más lista, se saltó el zig zag y se formó hasta adelante, no le importó que el novio le dijera: espera, hay gente que llego antes y claro esa gente no le dijo nada. Y ella con una sonrisita tonta como: ya gané. Ay no puede ser que cada día allá más gente poco cordial y menos respetuosa de las normas a nuestro alrededor

Algo que me he percatado es que la gente que bloquea y usa los cajones especiales sin tener que hacerlo por necesidad sino porque no les importa y no piensan en los demás es la gente que simulan tener más dinero o que se supone tienen un mejor status de vida. Pero demuestran que sus valores son muy bajos y que son egoístas. ¿Hasta donde vamos a parar? 

Es necesario que hagamos algo, ¿ustedes que opinan?


miércoles, 26 de febrero de 2014

El espacio personal


Nunca me ha gustado hacer fila para realizar pagos o solicitar algún servicio. Es que eso de estar de pie por un tiempo prolongado es cansado. A parte algunas veces la gente que llega después de ti se pega demasiado que invaden el espacio personal. ¿Por qué hacen eso? Tal vez piensan que entre más se peguen, más avanzan y más pronto serán atendidos. Es normal que luego de varios minutos de pie en una fila uno se desespera, pero a mí lo que me molesta es la invasión de espacio. No es nada agradable el tener a un desconocido tan cerca.

Hace unos días tuve que formarme en una fila en la cual estuve esperando atención cerca de 45 minutos. El señor de atrás, de unos 55 años aproximadamente, cada que avanzábamos daba zancadas y no dejaba ni 2 centímetros de separación, me estaba pisando los talones. Entiendo que todos ya estábamos cansados y lo que más deseábamos era ser atendidos e irnos. Yo hacía esfuerzos para no enojarme y decirle que se hiciera más atrás. Lo que hacía era que cada que la fila avanzaba yo apenas daba un paso milimétrico. Eso hacía que el pobre desesperado ya no se moviera. A parte, gracias a mi bolsa de mano, que está un poco grande, logre hacer la separación entre ambos más distante. Pero como el señor estaba desesperado por ser atendido, cuando llegué finalmente a la ventanilla, se puso a un lado mío, como un padre que acompaña a un familiar a hacer un trámite. Si algo me molesta aún más que haber hecho una fila de varios minutos, fue que mientras realizaba mi pago de servicio, tenía encima a un desconocido que casi metía su nariz en mi bolso mientras yo sacaba el dinero.

Creo que todos debemos respetar el espacio personal de cada individuo para que así respeten el nuestro. Tal vez sueno exagerada, pero les repito, no es agradable tener tan cerca a un desconocido. Pero ni modo, por desgracia hay que hacer filas para todo, banco, supermercado, al pagar el agua, etc. Así que solo me queda no desesperarme. 

martes, 28 de enero de 2014

Tener 30 y no querer vivir solo


Es muy cómodo, levantarte y tener en la mesa tu desayuno servido. Llegar de la escuela o trabajo y no preocuparte más que por sentarte a comer. No preocuparte por cuentas que pagar, por recoger basura, limpiar es de lo más cómodo. Claro, a todos nos encanta ser niños y no tener ninguna responsabilidad pero al ir creciendo las cosas van cambiando, sin que los padres te digan, creo o bueno se supone, que al tener cierta edad y haberte titulado y tener un trabajo, tus responsabilidades en casa deben ser mayores. O bueno al menos es así como yo lo veo. Cuando obtuve un trabajo a mis veintitantos, como estaba soltera, seguía viviendo con mis padres, como mi sueldo era bajo, mi ayuda era darle a mi mamá mis vales de despensa, que aunque no era una cantidad grande le servían para completar al hacer el mandado. A parte a mí nunca me ha gustado que me hagan todo, es decir desde mis 6 años yo lavo y plancho mi ropa. Pero todo esto me lleva a lo siguiente. Cada cabeza es un mundo y las cosas económicas en mi país están cada día peor, pero no por eso hay que abusar.

Yo tengo 3 hermanos, cada uno con su historia, pero de los 4 soy la única que vive a parte. Por lo que veo, mis hermanos no desean crecer y madurar. El más chico está casado y tiene 2 hijos pequeños, su sueldo es bajo pero prefiere gastarlo comprándose juguetes, sí así como lo leen. A su edad y siendo padre de familia sigue como niño. Solo lo veo como que no desea crecer ya que en su infancia no le falto nada, tuvo bastantes juguetes, fue el más consentido por ser el único hombre y el más pequeño de la casa. Luego está la única soltera, que como de las mujeres es la más pequeña igual siente que merece seguir tratada como niña pequeña. No da un solo centavo para gastos pero si se la vive comprándose cosas para ella, cosa que no veo nada bien. Y por último está mi otra hermana quien tuvo algunos problemas con su matrimonio y decidió regresar a la casa de mis padres y volverse a comportar como niña. Ella siempre ha sido muy floja, no mueve un solo dedo por nada del mundo y como tiene varias deudas no aporta nada. Así que mis padres quienes ya deberían poder vivir solos y disfrutar de su dinero y tiempo siguen manteniendo a 3 de sus 4 hijos. 

Mis hermanas ya tienen 30 y 32 años, ya no son unas niñas, pero no quieren ver la realidad y afrontarla y es que no es tan sencillo, es muy cómodo que te mantengan. 

No sé porque tener ahora 30 y seguir con tus padres se está volviendo común. 

Ayer nos visitó el primo de mi esposo, si ese mismo que durante más de un año estuvo viviendo con nosotros. Hoy en la mañana que le di un raid a su casa me dijo: vivir no es tan agradable. Me quede muda, pero con ganas de decirle: A nuestra casa no vuelves.  

Pero lo seguí escuchando, y decía que como vivir solo es difícil, fue por eso que tuvo que compartir casa y gastos con otras personas. Sí, las cosas cada día son más caras, pero ¿cómo está eso que a sus 33´s no desee vivir solo? 

En verdad que esto está muy mal. Pero como lo dije antes, cada cabeza es un mundo, pero no se vale que a los 30´s siendo ya todos unos adultos queramos seguir bajo el abrigo y protección de los padres. 

jueves, 9 de enero de 2014

No olvidar a nuestro niño interno

El mundo es mejor cuando uno es niño, no hay mayor preocupación que la escuela.

Mi infancia fue divertida, a excepción de la escuela, todo lo demás era felicidad. Y es que no era buena para el estudio y no me gustaba ir a la escuela. Pero mis tardes eran lo máximo, sobre todo por el repertorio de la televisión, ay que recuerdos cuando me sentaba a ver los rescatadores, el mago de oz, Sandy bell, Lala bell, Candy, Heidi, los cuentos del espejo y varios programas japoneses que pasaban en canal 11. A parte de esto a veces  mi abuelito pasaba por mis hermanos y por mi para andar en bici o acompañarlo a comprar leche y pan. Ay en serio como es que cosas tan sencillas me hacían tan feliz. Y no se diga lo que me encantaba jugar con mis barbies, ay pasaba horas peinándolas y cambiándoles la ropa. 

Los días que más me gustaban eran los miércoles, ya que ese día se ponía un mercado sobre ruedas cerca de mi casa y me gastaba el dinero que me daban mis papás en ropa para mis muñecas, y a las 6 de la tarde pasaban "Papá soltero", jajajaja si era mi serie favorita. Con que cosas tan sencillas puede ser uno tan feliz.

Uno crece y deja atrás la inocencia, y todas aquellas simples cosas que nos hacían felices de niños. Pero gracias a una serie de playmobil, con la cual me estoy volviendo adicta, jajajaja no se si sea correcto eso, pero si te la pasas más de media hora buscando a los muñequitos y recorres varias tiendas para poder comprarlos, no sé de que otra forma llamarlo. Es que desde hace unos años esta marca de juguetes sacó una serie de muñequitos armables, los cuales vienen en sobres cerrados y en los cuales no puedes ver que figura trae adentro. Es emocionante el adquirirlo y ver cual será la sorpresa, en las últimas semana mi esposo y yo hemos estado adquiriendo estas figuras y cada día queremos más, es curioso como en 3 semanas ya llevamos casi 12 y nuestra sed por estos muñecos no se extingue. Esa emoción que me provoca abrir el sobre me hizo recordar lo feliz que me hacían mis juguetes, el ir cada miércoles sin falta y comprarles un traje nuevo a mis muñecas. No es como dicen los psicólogos, una regresión, más bien ahora como adulto es darte un gusto que cuando eras niño a veces era complicado. No me quejo tuve muchos juguetes pero algunas veces me quede con ganas de ciertos muñecos y los playmobil están en esa lista. A parte algo que me encanta hacer con ellos es fotografíarlos, el buscar su escenografía o ambiente ideal según a su vestimenta. Es realmente divertido. Así que mientras la marca siga sacando series, creo que estaré buscándolas por todas partes para sumar más figuritas a las que tengo en casa.

Es que tienen un encanto especial, no por nada mi esposo y yo elegimos a dichos muñequitos para que estuvieran en nuestro pastel de bodas. 

Nuestros muñecos en el pastel
Como les decía antes, he recorrido ya casi todos los centros comerciales de la ciudad buscando las series de colección y el otro día en una tienda le preguntó al chico que acomodaba el departamento de juguetes:

Yo: Hola, hay de los playmobil que vienen en bolsita sellada y metálica?

Chico: ¿Play que?

Yo:(Cara de sorpresa), olvídalo, gracias.

Chico: son nuevos?

Yo: ¡No!, tienen más de 30 años

Mi esposo volteó conmigo y me dice: Estamos viejos.

Le respondí: No, el chico no tuvo infancia, jajajajaja.

Mientras les comparto algunas fotos de los playmobil que he estado coleccionando en estos días.















martes, 31 de diciembre de 2013

Año nuevo

Dentro de unas horas se termina el 2013. Y no sé ustedes pero a mí me está entrando una sensación de que el próximo año será mejor. Tal vez me estoy contagiando del entusiasmo y alegría de amigos y de vario mensajes que he leído hoy en las redes sociales. El común de hoy es la esperanza de que este próximo año sea mejor que el que termina. Como decía un mensaje que me topé por la mañana: 2014 traerá 365 días oportunidades. 

Así será, hay que ser positivos ante todo, aunque a veces la tormenta y adversidades se nos vengan encima, como dicen, todo pasa, todo cambia, nada es para siempre.

Así que a gozar lo que nos queda del 2013 y a llenarnos de buena vibra y a gozar y disfrutar de esta noche, mis mejores deseos para este nuevo año. 


jueves, 26 de diciembre de 2013

Adiós 2013


y el 2013 se nos va...

Dicen que después de los 25 los años se van como agua y cada día siento que la vida me pasa volando. A veces eso me agrada pero otras me aterra. A veces siento que la vida se me va en nada, que a mis 33´s (ya dentro de unos 5 meses 34) no he hecho nada. En ocasiones me la vivo planeando y no actuando y conforme transcurren los años me entra el miedo y la sensación de quedarme estancada. 

Los últimos 2 años han pasado muchas cosas en mi vida que la han cambiado por completo. A veces me siento desorientada y más porque han sido años de contrastes, de repente pasan cosas increíbles y después tragedias que amargan. De cada cosa vivida se queda la experiencia y el recuerdo sea malo o bueno. Solo espero que este 2014 algunas cosas mejoren. 

A Santa Claus le pedí mucha salud, ya que estando bien, lo demás llega solo. A los Santos Reyes les pediré paciencia y fuerza de voluntad, está última para ya ponerme a hacer ejercicio y dejar de comer tanto dulce y pan que si sigo así dentro de poco voy a estallar. Ya tengo que aplicarme con el ejercicio que lo hago por unos días y lo abandono. Pero desafortunadamente no soy la única que hace propósitos y los olvida a mitad de año. Ahora para que estos no se me olviden los pegaré en el refrigerador para que cada que pase los lea. Ya tengo que ser mas consiente conforme pasa el tiempo, ya no soy una niña a la que debe de valerle todo. 

Y me voy, porque uno de mis propósitos para este 2014 es levantarme temprano para que me rinda el día. 



lunes, 16 de diciembre de 2013

Navidad, cada día más cerca


Faltan muy pocos días para la noche buena y aunque con el paso del tiempo la festividad ya no me es tan importante, es imposible dejarla pasar de largo e ignorarla. No es que me haya vuelto una grinch, pero de niña la navidad era lo que más esperaba, por los regalos y la comida. Me encantaba ir a las posadas, caminar algunas cuadras entonando los cánticos católicos y con la velita en mano, para luego pasar a romper la piñata. Como lo he dicho antes, yo soy originaria del D.F. y en mi infancia, las piñatas se llenaban con fruta de la temporada, pero aún así, todos los niños estábamos ansiosos por lanzarnos a recoger lo que cayera. Luego esperar el tan ansiado "aguinaldo" que traía alguna fruta, en especial una naranja o caña, cacahuates y algunas veces galletas. Ahora que vivo en el norte del país, la tradición de la piñata es muy distinta, la llenan de todo tipo de dulces, no de las colaciones. Los "aguinaldos" se llaman "bolos" y tienen dulces y hasta pueden traer una bolsa de frituras o palomitas. Que no le veo nada malo, ya que es algo que también me encanta, pero como que las cosas que me tocó vivir de niña eran mucho más sencillas y siento que más mexicanas. 

Algo que me ilusionaba mucho de esta época era la cena en casa de mi abuelita Lupe, en especial porque somos una familia muy numerosa, lo que hacía de la reunión algo muy especial. Ahora que estoy acá en el norte, la navidad ha pasado algunos años desapercibida, ya que me ha tocado quedarme completamente sola en esas fechas. 

Recuerdo que en la navidad del 2001, mi familia se fue de vacaciones al D.F. y yo no pude ir con ellos porque acababa de empezar a trabajar, así que durante una semana estuve completamente sola. El 24 lo recuerdo como si fuera ayer, me fui al cine, a la última función que empezaba a las 10 pm, y vi "El señor de los anillos". Al salir ya era noche buena, pero yo solo llegué a mi casa y a dormir. Tristemente no fue la única navidad así. 

Está navidad me gustaría pasarla con mis papás, pero mi esposo que en los últimos años ha perdido a muchos seres queridos esta renuente a celebrar. Aunque uno desee ignorar estas festividades, el ambiente huele a navidad. Sales a la calle y todo está decorado, los anuncios, los negocios y la gente.

A parte que nuestros amigos han empezado a hacer “posadas”, si acá en el norte les dicen así a las reuniones que se hacen en estas fechas, no se pide posada, no se reza y casi nunca se rompe la piñata. En fin, el norte es muy diferente en la forma de percibir algunas tradiciones.




Yo deseo que esta navidad la pasemos en paz, que no haga mucho frío (es un sueño, el clima está muy gélido) y que haya una rica cena en nuestra mesa, no importan los regalos, este año deseo otras cosas que no son materiales, en especial salud y mucho amor.


Todas las imágenes de este blog de la Navidad son mías y por último quiero compartirles a mi amor, a lo que más quiero, mi pequeña coffe :)