miércoles, 14 de agosto de 2019

Día de los zurdos


Últimamente hay día de todo y para todos. Mucha gente puede creer que el Día del zurdo es una tontería... Y tal vez lo sea, pero el motivo de que a finales de los 70s se haya nombrado el 13 de agosto como fecha para "celebrar" a las personas zurdas, tiene una razón.

Tú que lees esto y eres derecho, tal vez no entiendas y siempre hayas visto a la gente que escribe o que todo lo hace con la izquierda, como lentos, torpes, etc. Pero en un mundo donde todo está diseñado para gente derecha, es normal que a quienes nacimos zurdos se nos dificulten varias cosas. 

Objetos tan comunes como un abrelatas, tijeras, sacapuntas, cuchillo se convierten en herramientas de HORROR para un zurdo, ya que están hechos para usarse con la mano derecha. El zurdo tiene que ingeniárselas para usar su mano izquierda o aprender a utilizarlos con la derecha aunque le lleve el doble de tiempo y el resultado final no sea el mejor. Por ejemplo yo, aprendí a cortar con la mano derecha y siempre me voy chueca aunque a veces haya alguna línea guía.

Hoy en día hay muchos objetos para zurdos y facilitarles algunas tareas, como tijeras, cuchillos con el filo al revés, sacapuntas, plumas de secado rápido, reglas con la graduación al revés, libretas sin espiral y que se usan del lado contrario, etc. 

A mi nunca me ha molestado que alguna vez me hayan dicho que era lenta para escribir o que mi letra era fea y que no se entendía porque era zurda. La verdad, si algo me gusta es ser zurda, hay lugares donde esa cualidad sobresale. Por ejemplo en los deportes. No soy buena en ninguno, pero el ser la única zurda de mi equipo de softbol, me hizo convertirme en la primera base, y me gustaba dicha posición, que cualquiera puede jugar sin importar si lanzas con la derecha o la izquierda, pero que si se es zurdo va ser más sencilla de jugar. 

Así que si conoces a un zurdo felicitalo en su día, porque aunque escriba con la izquierda, el también tiene derechos 

miércoles, 16 de enero de 2019

No te des tanta importancia...

nadie más lo hace. 

Que cierta es esta frase. Cada persona es un mundo, cada uno trae sus cargas, asuntos y cosas en la cabeza que atender y resolver. Si hay una que otra persona sin quehacer, que se mete en la vida de otros, pero la mayoría de gente esta ocupada en su vida. 

En esta época de las redes sociales, en las que todos compartimos nuestros pensamientos, actividades, fotos, etc. Hay gente que cree que si no publica lo que hace, el resto de personas pensarán que no tiene vida. ¿En qué momento le dimos tanta importancia a eso? Al menos en mi caso particular, yo no publico todo lo que hago y vaya que muchas veces subo fotos, menciono en mis estados con quien estoy, a donde fui a comer, pero hay otras ocasiones que no tengo ganas, que estoy tan a gusto platicando que me olvido de mi celular. Hay gente que es muy ocupada y que bueno que no tenga tiempo de estar al pendiente de sus redes sociales y de estarlas actualizando. Tengo amigas que son madres y trabajan y a penas tienen tiempo para ellas. 

Todo esto que escribo es porque hace un par de meses, una amiga ponía en su muro un mensaje de que: cómo le hacen las mamás que trabajaban para publicar tan seguido en facebook, cuidar a sus hijos. Porque yo tengo muchas fotos pendientes por subir y muchas historias pendientes por contar... 

Cuando lo leí, me cayó muy mal lo que escribió. Con un solo hijo se está volviendo loca y se queja que no tiene tiempo. No es mi única amiga que es madre y trabaja. Si es la única con un solo hijo, las demás de mis amigas tienen 2 ó 3 chamacos, trabajan, atienden al marido, la casa y nunca las veo que salgan con mensajes de este tipo en redes. Es más, publican seguido fotos de sus hijos, de lo que hacen en el trabajo.Eso si, andan a veces como hormigas fumigadas por el cansancio. Pero ellas no se ponen a quejarse en sus muros de que no tuvieron tiempo de subir las fotos de navidad, que no pudieron actualizar que su niño se comió toda la sopa, que su otro niño ya aprendió a escribir, que pasaron un bonito fin de semana en familia, etc. 

Creo que esta nueva mamá a parte de querer ser perfecta y atender a su hijo al 100, lo que es excelente, debería relajarse porque si no tiene tiempo, al resto en verdad no le interesa. Si sube o no fotos, al menos a mi, me tiene sin cuidado. Si las otras mamás logran un equilibrio perfecto para cuidar a los niños, trabajar y aún así poder publicar (que en serio, cuanto te lleva subir una foto, menos de 5 minutos ¿no? cómo que porque tanto rollo), pues bien por ellas. Yo en verdad admiro a mis amigas madres de 3 niños, que trabajan, que andan súper guapas entaconadas, que sus casas parecen espejos y que seguido publican fotos de sus actividades en las redes, porque no andan en estás llorando que no duermen, que los domingos son de gloria porque pueden levantarse tarde y relajarse. En verdad, le digo a mi amiga mamá primeriza: relájate y deja de darte tanta importancia porque nadie más te la da. Si no subes nada a las redes, no pasa nada y si subes, que padre por ti, pero el resto andamos en nuestros asuntos. Al menos esa fue la lectura que yo le dí. 

Porque una de mis hermanas, por cierto soltera dijo, que el mensaje de mi amiga era como: fíjense como yo dejo de lado las redes para en verdad atender a mi hijo y las demás madres por estas pegadas al celular lo descuidan... Mi hermana me dijo que al igual que a mi, esa publicación se le hizo fuera de lugar. Si esta persona quiere dedicarle más tiempo a su hijo está bien, pero si las otras madres no cuidan como debe ser a su descendencia, es cuestión de cada persona. 

Y como yo cada que entro a mis redes solo veo lo que me sale en las noticias, si ella no sube o si fotos o publica algo ni en cuenta. Este mensaje si me apareció, fue casualidad de estadística, pero en serio: hay que relajarnos, y cada uno en sus asuntos. 

lunes, 15 de octubre de 2018

Barriendo con la mirada...¿falta de educación o envidia?

Entre mujeres podemos despedazarnos pero jamás nos haremos daño... Así reza un dicho, no sé que tan cierto pueda ser eso, porque tal vez a veces sea cierto, pero en otras es desgastante toparte con mujeres tan tóxicas y envidiosas. 
No voy a mentir que alguna vez he sentido envidia de otra mujer, porque ésta es más inteligente, más guapa, etc, pero no me engancho e intento hacerle la vida de cuadritos, solo porque que es mejor en algo que yo.  


Pero que pasa cuando uno se siente incómodo con actitudes de ciertas mujeres, de esas que te barren con la mirada sin despiste alguno (que te ven de arriba hacia abajo, como criticando tu ropa y cuerpo). Esas mujeres son gente mal educada. Tal vez te pueda llamar la atención algo de la ropa, de su cuerpo, pero ver a una persona de esa manera, denota desprecio. Bueno, así lo interpreto yo. 

Molesta cuando lo hace cualquier mujer, pero es mucho más incómodo y molesto cuando es alguna conocida. Por ejemplo mi vecina, cada que me la topo me barre y en verdad no sé como reaccionar ante ello. No sé si es consciente de que lo hace o no. Estoy intentado dejarlo pasar e ignorarla, pero cuando ya estaba yo aceptándola, que voy al dentista (con la que tengo años de ir) y al recibirme, que me barre con la mirada, me sentí muy mal. Siempre me hace algún comentario sobre mi ropa (de que supuestamente le gusta lo que traigo puesto), pero nunca me había tocado verla que me recibiera con esa mirada, me hizo sentir muy incómoda. Para mi, cuando alguien te barre, no creo que sea propiamente envidia, creo que es falta de educación. En verdad mujeres no hagan eso, se ven mal. 

viernes, 26 de enero de 2018

De noche todos los gatos son pardos...

Vaya que en pleno siglo XXI haya gente con la mente tan cuadrada. Claro que hay otros sectores de la población muy abiertos y cada día oigo tantas preferencias sexuales que ya no se a bien como va las siglas del LGBT etc. 

Me causa mucha gracia el como encasillamos a la gente por su apariencia o comportamiento. Como si un hombre heterosexual no pudiese tener el pelo largo, porque solo las mujeres pueden usarlo así o que haya gente que piensa que una mujer con pelo corto es lesbiana, porque quieren aparentar ser hombres que se cortan su cabello para verse masculinas. En verdad, que, que tontería. El largo del pelo no define una preferencia sexual. Yo soy una mujer heterosexual, que a sus 37 años sabe muy bien lo que le gusta y no. Y desde hace como 4 años me corté el cabello muy chiquito por curiosidad, ya que toda mi vida lo había traído largo. Como se me ha ido cayendo bastante, la verdad que al quedarme con el pelo tan corto, se me cayó menos y he sido tan feliz porque no tengo que peinarme, ya que nunca me he llevado bien con los cepillos y peines. A parte de que a mi esposo (qepd) me echo mil flores cuando me vio llegar con mi pelo corto. Mucha gente me ha dicho que me quite años, jajajaja, aunque siempre me han dicho que me veo más joven de la edad que tengo. Y bastantes personas más me han dicho que me sienta mejor el pelo corto. 

Pero entre los halagos de mi cabellera, lo importante es que me siento cómoda y no me interesa el que la gente desconocida e ignorante pueda llegar a pensar que soy lesbiana por tener pelo corto, porque a estás alturas de mi vida lo que piensen de mi, me tiene sin cuidado.

Hace unos días por la noche iba yo caminando por la calle, cuando de un auto que iba circulando, un tipo desde la ventana me gritó: JOTO... jajajajajaja que tipo más tonto, su corta vista en lo amplio del término, no le permitió ver, que esa persona de cabello corto, que caminaba meneando la cadera (jajajaja nunca me había detenido a pensar si muevo o no la cadera al caminar), yo digo que tal vez mi caminar fue lo que le hizo pensar que yo era alguien homosexual, porque esa persona me vio de espaldas. Como dicen, las apariencias engañan, el quiso ofender, pero nunca supo que a quien le gritó no era lo que él pensaba. Hay un dicho que dice: de noche todos los gatos son pardos. Esto significa que en la oscuridad no es posible percatarse de detalles y tendemos a confundir objetos o hasta personas. 

Ese individuo que me gritó intentando ofender, que de todas formas, de haberse tratado de un chico homosexual, tampoco hubiera estado bien que le hubiera gritado, total, cada quien en esta vida puede hacer lo que guste, siempre y cuando no dañe a terceros. Dicen que hay que vivir y dejar vivir. 

domingo, 10 de diciembre de 2017

Con amor Vincent

Ya en otra entrada había comentado que admiro la obra de Van Gogh, que a pesar de no haber sido el mejor pintor, fue el que más amor y entusiasmo puso en su trabajo. El se apasiono con la pintura, ignorando las críticas y alentado con un amor y fe ciega por Teo, su hermano. Esas cartas donde se comunicaban, donde Vincent le enviaba sus bellos bocetos (sin duda sus dibujos al carbón son lo que más me gusta de su obra) y avances de sus obras, nos han permitido conocer más de ese loco e incomprendido genio que fue. 



Habemos muchos que admiramos a Van Gogh, que al ver sus cuadros nos transmite esas sensaciones de movimiento que él deseaba plasmar. 

Pues Dorota Kobiela y Hugh Welchman, luego de muchos años de trabajo, han creado un bello largometraje animado donde las obras de Van Gogh cobran vida. Se usaron cientos de lienzos pitandos al óleo para dar vida a esta bella historia donde el protagonista Armand Roulin tiene como misión entregar una carta que Vincent dejó. En el camino va entrevistándose con las personas que tuvieron contacto con el pintor antes de morir, y lo va llenando de curiosidad la misteriosa muerte del pintor. 

Esta película es un bello homenaje a Van Gogh, un genio de su tiempo sin saberlo y que se debatía entre la cordura y la locura y se pasaba horas bajo el sol pintando. 


Toda la cinta es una belleza y los créditos no pudieron quedar mejor, que de fondo escuchar el tema "Starry, starry Night" (Noche estrellada, nombre de una de las obras de Van Gogh). Es un tema tan melancólico, que al menos a mi me hizo derramar una que otra lágrima, porque para mi Vincent fue un genio, con esa técnica tal vez tan rupestre para muchos, pero que refleja movimiento, esas pinceladas tan bruscas y llenas de color que lo hicieron único. 



domingo, 29 de octubre de 2017

Estado civil: Viuda

Estado civil: es la situación de las personas físicas determinada por sus relaciones de familia, provenientes del matrimonio o del parentesco, que establece ciertos derechos y deberes.

Los estados cíviles son: 


  • Soltero/a
  • Casado/a
  • Divorciado/a
  • Viudo/a

Viudez es el estado de haber perdido al cónyuge por fallecimiento; si es un varón se le llama viudo, y si es mujer viuda. En términos generales, a la persona que está en este estado se denomina "cónyuge sobreviviviente" o "cónyuge supérstite".


Juana "la loca" ante el ferétro de Felipe "el hermoso"

Cuando mi esposo (qepd) y yo nos conocimos, teníamos 24 años y a ninguno le pasaba por su cabeza la idea del matrimonio. Cuando tocábamos el tema, cada uno exponía sus razones por las cuales no estaba preparado para casarse. Él dijo: nunca voy a casarme, no quiero dejar una viuda y huérfanos. Conforme pasó el tiempo y la convivencia, nos fuimos enamorando y comprometiendo más. Hasta el punto de que hablamos de si estábamos listos o no para el siguiente paso. Cuando yo quería el no y viceversa. Así estuvimos a lo largo de nuestro noviazgo, hasta el año en que él me propuso matrimonio. Alguna vez durante esa plática en la que él decía que no se casaría hasta el día en que nos comprometimos habíamos tocado el tema de la viudez una que otra vez. Yo era muy fantasiosa y siempre que hablaba de su muerte, yo le decía: ¿y si me toca morir a mi primero? Intentaba desviar el tema y la verdad, uno nunca sabe lo que sucederá. 

Estaba consciente desde que lo conocí que él podría morir primero por su enfermedad. Cada que terminaba hospitalizado (y vaya que fueron muchas) mi temor a perderlo era muy grande. 

Al fallecer, me encontré ante su mayor temor, viuda. Fue muy difícil aceptarlo. Asimilar que en eso me había convertido. Una palabra que me sonaba fuerte y me disgustaba. Muchos me dijeron que no tenía porque decirle a la gente que era viuda, pero por qué mentir... Oh ahí iba la poca inocencia que me quedaba. La gente es tan inconsciente, imprudente, morbosa y mala. 

Al principio me costó un poco de trabajo acostumbrarme a mi nueva condición social. Se me hacía un nudo en la garganta decir: soy viuda. Pero conforme pasó el tiempo me fui acostumbrando a mi nuevo estado civil, sin tenerle miedo ni detestarlo. Me ha costado más trabajo lidiar con las reacciones de la gente, que al no esperar la respuesta, se quedan mudas o dicen lo primero que cruza por su cabeza. Desde: ¿queeeeé? estás muy joven (como si eso indicara que no puedo ser viuda) o los que quieren saber más y comienzan a hacer preguntas de que si mi marido era muy joven, de que manera falleció, etc. O que te contesten: wow esperaba que respondieras, casada, soltera, pero viuda, no se que decir. Mejor no digas nada. La verdad muchas veces no esperamos empatía, pero es mejor que la gente se quede callada, a que con sus comentarios nos lastimen o hagan más incómoda la situación. Porque de todo lo que me han dicho, lo que más me molesta son los que te dicen: estás joven, tienes que rehacer tu vida, o ya te casarás de nuevo. Yo me casé con la persona que más he amado, me tocó la mala suerte de que partiera antes, pero no estoy de acuerdo en que tengo que REHACER mi vida, mi vida no se ha terminado, ni truncado, simplemente tomó otra dirección.

Hace poco en una entrevista de trabajo, la persona me dijo: viuda, mmmm no sabía que existía ese estado civil. En ese momento le eche una mirada de pocos amigos. Pero el señor dejo de interesarle mi perfil profesional y se preocupó más por saber sobre mi vida. 

Tal vez suene contradictorio que no me gusta lo que la gente responde ante mi respuesta de decir que soy viuda, pero la gente es tan imprudente, que si respondiera que soy soltera, saldrían con: ¿cómo? se te está pasando el tren y mil cosas más. Y aunque poco a poco ignoro los comentarios morbosos y mal intencionados, he decidido decir la verdad, soy viuda y no me da pena, pero no voy a contarte sobre como falleció mi pareja ni como ha sido lidiar con su ausencia. 

El tiempo me dará las armas para poder lidiar con la gente que nos llena de estigmas a las viudas. Como me sucedió hace poco en una cena con una conocida. Su cuñado empezó a hablar de la gente tatuada y me pregunta: ¿verdad que se ven mal? le contesté: No puedo decir nada en contra de eso porque yo tengo un tatuaje... Se quedo callado, a lo que mi conocida dijo: Es que ella es viuda. A ver, si, me hice un tatuaje en memoria de mi esposo, pero no significa que toda viuda se haga uno. O que yo por ser viuda me quise tatuar, no sé. Cuando ella dijo con una naturalidad y sin desparpajo mi estado civil, me quede muda y su cuñado también, por fortuna. Ya que yo no quería entrar en detalles ni de mi esposo, ni de mi tatuaje, el cual esta en un lugar muy visible, pero aún así no quería en plena cena extender mi brazo y decirles: ah si, miren, esto es lo que hice en memoria de mi esposo. No ando por la calle diciendo: ME TATUÉ PORQUE SOY VIUDA Y ESTA ERA LA INICIAL DEL NOMBRE DE MI ESPOSO. Si, su ausencia me hizo querer tatuarme, antes yo veía muy mal que la gente se marcara el cuerpo, pero la vida te lleva por caminos inesperados y nunca debemos decir: nunca... Pero repito, dejen de estigmatizar a la gente. 

La gente a parte de ser insensible, porque no es su pena, y porque aún no les toca pasar por algo tan fuerte, como perder a su pareja, los viudos pasamos a ser un objeto curioso. Ayer en una llamada telefónica con un asesor de seguridad, le comenté que era viuda y ¿qué sucedió? qué el señor, con el que antes las platicas eran concretas a la seguridad, quiso hacerme platica y preguntarme sobre mi vida hasta que le dije: es un tema con el que aún me cuesta lidiar y del que no me gusta hablar...(con desconocidos), eso último solo lo pensé y no lo dije, pero se quedo en la punta de la lengua. El caso es que el señor hasta tuvo el atrevimiento de invitarme un café para platicar... Si uno tiene que estar con las antenas bien alerta porque hay tanta gente tan mala y aprovechada. Tal vez este señor no tenía malas intenciones y solo tenía curiosidad, pero creo que no estuvo bien que me haya invitado a tomar un café así. 

No solo están estos casos, están los que quieren ofenderte. Hace unos meses varios vecinos y yo, les quitamos la administración de nuestro fraccionamiento a un grupo de personas que estaban robando. Las cosas no han sido fáciles y esta gente ha buscado el más mínimo pretexto para hacernos las cosas complicadas. Un día, una señora, la más señalada por todos de ladrona, agredió física y verbalmente al nuevo comité, yo iba pasando hacia mi casa, cuando me acerqué a ayudar. En eso, la ladrona y su pareja me vieron y me insultaron, me dijeron: viuda amargada y "te vamos a mandar a un hombre para que te haga el favor"... Increíble lo que mis oídos escucharon, si soy viuda y si ser una persona recta, honesta, exigente y estricta me hace amargada, lo soy, y creo que solo a mi me afecta, no a los demás. Que desde que falleció mi esposo he guardado luto y respeto, es algo que a la gente no debe importarle. Tal vez muera sola y sin salir de nuevo con nadie, como si yo tuviera ganas de buscar pareja en estos momentos. He tratado de no recibir gente en mi casa para no estar en malas lenguas y aún portándome decentemente me critican, pero que puedo esperar de esa familia, si nos robaron por 2 años y la hija es dama de compañía... Pero esa es otra historia. Aquí lo que me molesta es que la gente quiera ofender, y no lo logran porque los únicos que se ven mal gritando eso son ellos, muestran su nula capacidad de razonar y de que no tienen educación alguna. 

Soy viuda desde hace 2 años 9 meses y será una etiqueta con la que cargaré por siempre y que aunque en ocasiones me molesta, ahora la llevo con orgullo por lo que fue, por haberme casado con la persona que yo amé y a la que extraño cada día. 


lunes, 16 de octubre de 2017

Solo buscaba algo de paz...


Aquí,aquí,aquí no hay quien viva aquí no,aquí no
todos los días son así 
no podía imaginarlo cuando vine aquí 
solo buscaba algo de paz 
despierto en medio de un huracán 
aquí, aquí, aquí no hay quien viva aquí no, aquí no... 


A donde vayas siempre tendrás un vecino chismoso, un ruidoso, un indiferente y así la seguimos. No existe la colonia ideal ni aquí ni en China. Ahora que formo parte del comité de vecinos de mi fraccionamiento digo: ¿De dónde salió gente tan rara y loca? Es que vaya que algunos son exigentes, a otros les importa un pepino todo y cada día vivimos situaciones que parecen sacadas de un programa de televisión como "Aquí no hay quien viva" esa serie cómica de España que me parece de las más divertidas que he visto. 

A pesar de ser un programa español y que algunas cosas reflejan su idiosincrasia, muchas de las historias que retrata pueden pasar en cualquier lugar.  Aquí en México, Eugenio Derbez trajo el producto y lo tituló: "Vecinos"... No me desagrada la versión mexicana, cuenta con buenos actores como Macaria y Arturo López y sus personajes retratan a más de una persona que me ha tocado conocer. Nunca falta en algún sitio la señora vive de apariencias. 

Pero entre estos dos programas me quedo sin duda con la original. Las actuaciones se ven muy naturales y hay todo tipo de gente reflejada entre el elenco. 

La comunidad española de la serie tiene a las vecinas chismosas, que son Marisa, Vicenta y Concha, mejor conocidas como "radio patio", a las que no se les escapa nada. El presidente, el señor Cuesta que intenta siempre poner el orden pero muchas veces la necesidad o el salvar a algún vecino lo hace caer en el lado contrario. El portero Emilio que no sirve para nada pero cuando no está todo se vuelve un caos. A la "hierbas", que es de mis favoritas, ella mejor evade la realidad con su porrito o lo que tenga al alcance, todo sea para desestresarse... Si en mi colonia las cosas siguen así, yo me convertiré en la hierbas... Pero el tema musical de la serie resume perfectamente todo lo que uno puede encontrar en su vecindario... Hasta las piedras escuchan

domingo, 8 de octubre de 2017

Vecinos

"Una buena cerca hace buenos vecinos"...

De eso no cabe duda, y es que nunca sabes quien vive al lado de tu casa... "Caras vemos, corazones no sabemos". A lo largo de mi vida, he ocupado 4 casas en ciudades y colonias distintas.

Mi primer y segunda casa estuvieron en la misma colonia en la ciudad de México. La colonia Educación, que es una zona de clase alta y media. Lo que recuerdo de esos casi 12 años que pasé ahí, es gente cordial. Nadie molestaba a nadie o andaba de chismoso. Cada quien en su vida y asuntos. No había vecinos molestos que pusieran su música a todo volumen o que hicieran fiesta a cada raro. La paz de la zona acabo a principios de los 90´s con los robos y asaltos que hicieron que muchas personas nos mudáramos a otra parte del país.

Era una zona muy limpia y bonita y tuve vecinos importantes, como Miguel España (futbolista) y Chico Ché. Este último a pesar de ser muy famoso, era súper sencillo. Los niños le gritábamos de lejos y él solo nos sonreía y respondía el saludo. Eran tan común topártelo en el mercado (establecido, porque había uno genial sobre ruedas) comiendo quesadillas o montado en su bici en las calles de la colonia.

Además de ellos, también tuve de vecina a la abuelita postiza (su hijo se había casado en 2as nupcias con la mamá del futbolista) del piojo Herrera, una dulce viejita que yo quería como si fuera mi abuelita de verdad, siempre que iba al mercado pasaba por mi casa y nosotros bajamos a saludarla muy contentos. Recuerdo haber entrado a su casa unas cuantas veces, y lo que siempre me llamó la atención fue la mega foto del piojo con su uniforme del atlante a la entrada de la casa. También entre mis vecinos estaba una media hermana de Paco Stanley, pero como ella era de la primer familia, su relación con el comediante no era nada buena. Aún así, la señora era muy agradable y algunas veces nos invitó a comer.

Yo siempre decía que cuando fuera adulto iba a regresárme a la ciudad de México y comprarme una casa en esa colonia. Pero la vida nos llevo por otros caminos. Lo mejor de todo era que mi kinder y primaria estaban súper cerca. Los miércoles eran la onda porque se ponía un mercado sobre ruedas que tenía puestos de todo tipo. Mis favoritos eran: la señora que vendía moños para el cabello, la señora que vendía productos importados, siempre le compraba calcomanías, libretas o cualquier cosa de ese tipo que hasta la fecha me siguen gustando (me sigo gastando dinero en esas cosas cada que me topo plumas de colores o diseños raros), el señor que vendía galletas mac ma a granel y dulces, pero la favorita y donde se iba mi dinero era con la señora que vendía ropa de Barbie. Cada miércoles mi papá nos dejaba dinero para gastar y los ahorrábamos porque nos perdíamos en los puestos.

Cuando me vine a vivir al norte, llegué a una colonia muy similar. Pero a pesar de ser un lugar más pequeño y donde uno podría pensar que la gente es más amable, no conocí en los 22 años que viví en la misma casa, más que a mis vecinos de los lados. La pareja que vivía al lado izquierdo, eran unos viejitos cascarrabias. En el otro extremo era un señor que vivía con sus dos hijas, las cuales durante un tiempo fueron amigas de una de mis hermanas, hasta que quien sabe porque se pelearon. Años después llegó una familia también defeña, que tenia 3 hijos. A ellos solo los conozco de hola y adiós, pero se ven buenas personas. A un lado de los viejitos cascarrabias vive la vecina que desde que llegué a ahí, no dejo de visitarnos a toda hora. Ha estado en los buenos y malos momentos de mi familia y ya la incluimos en todo, cabe señalar que es paisana mía. Hasta hace poco me quedaba pensando porque nuestros vecinos no nos hablaban, si mi abuelito era súper agradable y era oriudo de la ciudad. Pero el haber vivido en el D.F. tantos años hizo que cargara la penitencia del rechazo. Es verdad, aún hay mucha gente que nos rechaza por ser de allá. La verdad me choca como la gente generaliza. 

Al casarme, luego de buscar y buscar algo que se adaptara a nuestras necesidades y presupuesto, escogimos una casa al poniente de la ciudad. Una zona que en verdad no me gusta, pero de la cual ya me adapté. Es una colonia cerrada y uno pensaría que la gente aquí sería más educada y que decepción. Entre las vecinas chismosas, el señor que pone su música a todo volumen, el administrador que roba, el que se mete en sentido contrario y a toda velocidad, me estoy volviendo loca. En verdad me han hecho pensar en vender y huir de ellos. Siempre dicen que a donde vayas tendrás gente molesta, pero es la primera vez pareciera que me encuentro en el buque de la Tempestad de Shakespeare... El infierno está vacío y todos los demonios están aquí...

Puede sonar exagerado pero cuando no puedes tener 5 minutos de paz o sin que la gente se meta en tu vida, en verdad que compruebas que la gente puede ser muy mala solo por placer. 

miércoles, 23 de agosto de 2017

¿Y para cuándo tendrás hijos?

A la gente nunca le das gusto y siempre quieren saber más de lo necesario.

Si no tienes novio: ¿por qué no traes novio? O sea, ellos que saben si eres de gustos especiales y selectiva... O si no tienes ganas de traer pareja.

Si tienes novio: ¿Cuándo te casas? Como si todas las parejas tuvieran que casarse o si ellos fueran a pagarte la boda y la casa y todo lo que conlleva un matrimonio. Pues si no es cualquier cosa...

Cuando te casas: ¿Cuándo tendrás hijos?  La gente qué sabe sobre los planes de pareja. de si quieres esperar un rato, si lo has intentado y no has logrado embarazarte o si simplemente no quieres. No todas las mujeres desean ser madres.

Estoy harta que la gente siempre te diga: Ten hijos para que no te quedes sola... Para eso me consigo un perro.

Ten un hijo para darle sentido a tu vida... ¿En serio? Tengo otras prioridades antes que criar a un humano. ¿Qué les hace creer que mi vida no tiene sentido?

¿Quién te cuidará de viejo? Jajajajaja  ¿quien les asegura que tener hijos hará que velen por ustedes en su vejez? Los hijos muchas veces en la vejez es donde abandonan a sus padres por considerarlos una carga.

Ahora, no puedo decir: NUNCA tendré hijos, porque también puede que por descuido, accidente o mil situaciones quede embarazada. Aunque estoy en una edad que es un riesgo porque ya estoy rozando los 40´s. A parte en mi condición de viuda como que sería muy irresponsable tener hijos en estos momentos de mi vida. Si no los tuve con el amor de mi vida, como que estaría muy complicado encontrar a otra persona que entienda lo que yo vivo y paso en estos momentos.
En verdad es muy molesto estar escuchando esto a cada rato. O acaso uno les dice: ¿Y tú para cuando dejarás de hacer preguntas incómodas y te dedicarás a tu vida?


martes, 18 de julio de 2017

PalaBROTAS


No es por querer parecer una santurrona, pero en verdad que me dan pena ajena las mujeres que escriben y hablan así. Muchos dirán, qué exagerada... Tal vez lo sea, pero se ven corrientes al usar este lenguaje, con un idioma tan rico y abundante, ¿por qué usar groserías? ¿para sentirse en onda? Lo que más confusión me provoca este tipo de comentarios, es que muchas de las mujeres que se expresan así aparentan ser niñas "bien", niñas "fresas", y diría que intentan aparentar algo que no son, porque si fueran niñas bien educadas y fresas no usarían palabras altisonantes para hablar. 

En verdad mujeres: No se expresen así, se leen mal y se ven vulgares. Hay que ser congruentes con lo que somos y decimos. 


jueves, 22 de junio de 2017

Amistad...


A lo largo de la vida la gente va y viene y son contados los que permanecen a nuestro lado. Esas personas son las que valen la pena, que nos quieren a pesar de que seamos difíciles de querer. Que nos aceptan como somos, con todos nuestros defectos y con nuestras pocas virtudes. Esos amigos son los importantes, por los que vale la pena hacer maroma y teatro para escucharlos, ayudarlos cuando nos necesiten. 

Cuando un amigo se aleja, lo dejo irse, no lo retengo, ¿para qué? Si regresa será bienvenido pero la amistad no será igual, porque se perdió la confianza y el hilo. Se le estima, si, mucho, pero las cosas no vuelven a ser iguales. Porque esa persona se quedo en el pasado y hay que retomar todo donde se le puso pausa. 

Por eso soy feliz con tener como 3 amigas, pero que han estado a mi lado sin importar si soy la peor persona sobre la tierra. Que me han ayudado en los momentos más complicados y que sin importar mi forma de ser me quieren y no tratan de cambiarme y si no lo logran se alejan. Esas contadas amigas son a las que quiero y les digo: Gracias por haber permanecido. 

martes, 20 de junio de 2017

No compres problemas ajenos

Cuando queremos mucho a alguien es normal que todo lo que le pase nos interese y preocupe. Pero si está persona (sea un familiar, pareja o amigo) tiene un conflicto con otras personas tenemos que ser maduros para separar el cariño y no cargar con problemas ajenos que a la larga solos nos traerán enemistades gratis. 

A veces el cariño nos ciega y creemos que todo problema que tengan nuestros seres queridos es también nuestro. Si por alguna razón tienen conflictos de cualquier tipo, hay que ayudar pero no comprarnos el problema completo. Al hacerlo nos ganamos conflictos gratis y enemigos. 

El apoyo no significa que perdamos la visión. Debemos ser más maduros y saber separar las situaciones. No nos tomemos tan personal las cosas, cada quien que cargue con sus asuntos propios. 

Cuando nos tomamos a manera personal todo y lo ajeno estamos perdidos. Suena sencillo decir que no debemos meternos, porque cuando un ser querido atraviesa una situación difícil quisiéramos partirnos en dos y resolver el problema. Pero podemos escuchar, apoyar pero mantenernos al margen y no hacernos responsables de solucionar el conflicto. 

A veces es tanto el cariño que hasta cosas tan insignificantes que si las vemos claramente son irrelevantes, las hacemos más grandes de lo que son y luego andamos metidos en problemas que no nos atañen, pero que por querer ser empáticos y buenos con nuestro ser querido terminamos envueltos. 

Hay que ser maduros, a veces fríos y decir: No es mi problema, no debe meterme.  

domingo, 28 de mayo de 2017

Extrañando a mi perrhija


El 23 de mayo se cumplió un año que mi pequeña falleció y aún no me recupero. Sé que el tiempo curará la herida, la cual no ha cicatrizado y sigue doliendo como el primer día. La extraño todo el tiempo. Extraño su ladrido, su olor, sus bellos ojos de botón, sentir su cuerpecito junto al mío al dormir. Mi hija perruna que fue lo mejor que me pudo pasar en la vida. 

Solo entienden los que han querido un perro como a un hijo, el dolor tan grande y el hueco enorme que nos dejan con su muerte. Los perritos son tan fieles y leales. Nos entregan su corazón desde el primer día. Son nuestros compañeros en las buenas y en las malas. Yo extraño eso, su compañía y todo lo que mi pequeña representó en mi vida, porque es cierto, fue mi mejor amiga. La que estuvo a mi lado consolando mis tristezas y compartiendo mis alegrías. Extraño tanto ver su carita de "ya no llores" cuando me sentía triste. Extraño verla brincando de emoción cuando escuchaba las llaves. Esa criatura tan pequeña dejo un espacio enorme que nada ni nadie podrá reemplazar y que solo el tiempo (que se me hace eterno) podrá ir curando. 

Hoy sé, porque así quiero pensarlo más bien, que su alma descansa en paz y que su espíritu me acompaña en todo momento. Mi pequeña Coffee mocha. 

miércoles, 24 de mayo de 2017

Florida...La parte mala del viaje

Como relataba en la otra entrada, desde el 2012 mi esposo comenzó con problemas de salud. Aunque llevaba un seguimiento médico, la enfermedad ya comenzaba a mostrar los estragos en su cuerpo, luego de varios años de descuido. La mañana que me recogió en el aeropuerto de Orlando y que me dijo que no mencionara nada de hospitales, yo vi a mi esposo más delgado de lo que era.

Durante una semana lo vi, cansado, sin ánimos, sin fuerza, sin poder retener alimento. Pero una mañana, alrededor de una hora después de haberse ido a trabajar, regreso al hotel para decirme:  Acompáñame al hospital. 

Al llegar al hospital, inmediatamente lo atendieron. En las dos horas siguientes pasarían ante nosotros una cantidad infinita de doctores que solo decían: Está muy grave. Una doctora no daba crédito cuando le preguntó a mi esposo, cuánto tiempo lleva con los malestares y él contestó que un mes. Ella decía, es que un mes es demasiado, no debiste dejar pasar tanto tiempo. La dificultad para caminar y ver es porque tus riñones ya no funcionan, estás intoxicado.

Fue un tiempo que se me hizo eterno mientras nos decían que se iba a hacer. No dejaban de entrar médicos y enfermeros. Mi esposo hablaba inglés, pero no faltaba el enfermero payaso que le decía: i don´t understand... Entre eso y que yo no hablo inglés, mi desesperación fue aumentando. Me sentía abrumada cuando intentaban explicarme lo que se iba a hacer y que yo tenia que firmar las autorizaciones para estudios y que le realizaran transfusiones sanguíneas. 

Cerca de las 6:00 pm lo ingresaron a piso. El lugar era muy elegante, nos explicaron que tiempo atrás Disney había construido el edificio para hacer un hotel de lujo, pero el proyecto se truncó y para no dejar el lugar sin uso se vendió a un grupo de inversionistas que crearon el Florida Hospital Celebration Health. 



Nos instalaron en una habitación de cuidados intensivos que estaba muy equipada y elegante. Los enfermeros se portaron muy amables, tanto que de repente me sorprendieron llevándome algo para que cenara. Ese sándwich iba a ser mi primer alimento en todo el día. Aún recuerdo ese gesto y lloro. Porque sin importar si un hospital es privado o público, cuando alguien voltea a ver al acompañante y lo reconforta se agradece, porque si, los que se llevan la peor parte son los pacientes pero uno que está ahí a su lado, se cansa, se siente perdido. 

Después de comer, yo esperaba que me dijeran que era el momento de retirarme, pero en cambio, entró el técnico de enfermero y comenzó a acomodar un sillón que estaba al fondo y al terminar me dijo que ahí estaba mi cama. Wow ¿cómo? me iban a permitir quedarme en la misma habitación que él y hasta me prepararon la cama. Estábamos siendo tratados muy bien.

A la mañana siguiente, a primera hora nos trasladaron al Florida Hospital Orlando, para que le pusieran el catéter para realizarle las hemodiálisis. Debido a que sus riñones ya no funcionaban.   



Al mismo tiempo que mi esposo era subido en la ambulancia, había otro paciente que también sería llevado al mismo centro médico en otro vehículo. Cuando el cirujano que realizaría el proceso nos explicó (gracias a Dios era latino, hablaba un español mocho pero se supo dar a entender) que es lo que se haría, llegó una enfermera, que dulcemente me dirigió a una sala de espera... Ahí entre no saber que hacer, se sentaba a mi lado la familiar del otro paciente que había llegado con mi esposo. Cómo yo la vi blanca y pelo güero, la saludé en inglés y al ver como batallaba me dijo: Hablo español. Ay fue un alivio para mi. Su nombre es Vero, ella estaba acompañando a su tío, al que también le iban a colocar un catéter para hemodiálisis. Así que platicamos y nos hicimos compañía una hora y media aproximadamente, hasta que la enfermera fue por nosotras. 

Cuando vi a mi esposo, este estaba profundamente dormido. Eso me tranquilizó pero a penas estaba empezando esto...

Mi esposo seguía débil y con muchos malestares. Esa primer noche no dormimos, porque él se sentía muy mal y lloraba y yo con él. Pero yo de miedo, le rogaba a Dios que no se lo llevara. Al día siguiente llegó a la habitación un joven con una máquina de hemodiálisis, luego de explicar el funcionamiento, nos dijo que el proceso tardaría 4 horas. Mi esposo estaba renuente a que le hicieran el tratamiento y durante esas 4 horas fue discusión con el enfermero, quien le decía: No digas eso, esto te salvará la vida...



Gracias a esa hemodiálisis, al día siguiente mi esposo amaneció un poco mejor, y esa noche, luego de la segunda sesión, su ánimo volvía. 

A la mañana siguiente, luego de 2 hemodiálisis, él estaba viendo la televisión, un capitulo de Family guy, cuando de repente soltó una carcajada. La enfermera en turno corrió a ver que sucedía y respiró profundo cuando vio que mi esposo estaba muy sonriente viendo la televisión.  


Estuvo internado una semana, en la cual estuvimos solitos, nadie fue a vernos, y era lógico, en dos meses no hizo tantas amistades o más bien fueron solo compañeros de trabajo que se limitaron a una convivencia laboral.  Cuando lo dieron de alta y pasamos a caja, no tuvimos la amarga experiencia de San Ramón, Ca. porque en este proyecto si le habían dado sus números de seguro correctos. De hecho el cajero nos dijo: que buena póliza de seguros tiene, es cobertura amplia, ni yo siendo empleado del hospital cuento con algo así. 

La última sesión de hemodiálisis que le faltaba se la tendría que hacer al día siguiente en un centro en Orlando, ya que el hospital no contaba con el área de hemodialisis a pesar de ser ultra moderno y de lujo. 

El centro de hemodiálisis se encontraba en un gueto, por eso nos habían advertido de no llevar con nosotros nada de valor. Es que para los estadounidenses los guetos son las zonas donde habitan las personas de raza afroamericana y que ellos consideran maleantes. Sí vimos que al ingresar las casas eran más sencillas y algunas calles estaban sucias. Pero dentro del centro médico todo fue normal. En las 3 horas que mi esposo estuvo en su sesión, me tocó ver entrar y salir gente de todo tipo, de todas las edades, algunos llegaban solos y conduciendo y otros en ambulancia. 

Por lo delicado que estuvo mi esposo y que el proyecto para el cual lo habían mandado se había cancelado días antes (casi a la par de cuando fue internado), nos informaron que regresaríamos a casa en dos días más.

Nuestro último día

Esa mañana él se despertó muy temprano, quería ir a comprar algunas cosas. Fuimos a varias tiendas, cuando se detuvo en un seven eleven. Me dijo: Me está bajando el azúcar, tráeme algo... Cuando regresé, que no me tardé ni un minuto, él estaba desvanecido en el asiento del copiloto. No sabía que hacer, porque no podía moverlo. En mi desesperación un joven estadounidense se detuvo a ayudarme, pero no podíamos. En eso mi esposo comenzó a gritar y a golpear con los nudillos el volante, solo decía: ya quiero irme a casa, déjenme...

De repente un joven latino se acercó y habló al 911. Cuando explicaba que pasaba, solo dijo: está como loco... Mi esposo: ¡No estoy loco!

No sé cuanto pasó pero se me hizo muy rápido, teníamos estacionado atrás a un policía, el carro de bomberos y una ambulancia. Yo no sé en que momento el coche estaba rodeado de gente y mis manos llenas de jugos y dulces. Pasaron minutos y trato de recordar y en verdad no puedo, solo sé que todos me hacían preguntas y yo no sabía ni que decir, estaba petrificada. En eso, un paramédico me hizo a un lado y comenzó a hablar despacio, me pidió que le explicara en español. Le dije que mi esposo era diabético, y que antier había salido del hospital y que mañana regresábamos a México, que el hotel en el que estábamos hospedados era el que estaba detrás del seven eleven. En eso los paramédicos ya habían logrado sacarlo del auto y llevarlo a la ambulancia. Luego de 10 minutos el policía me dijo: Se encuentra estable, tenga las llaves y llévelo a que duerma.(Claro, en inglés, pero si le entendí). Así que hice eso y en la habitación me solté a llorar como una niña cuando no pasaron ni 20 minutos y mi marido me dice: ¿Por qué tengo sangre en las manos? 

El no recordaba nada de los sucedido y como ya se sentía bien, tenía que terminar sus compras. Yo le decía que ya, que descansara, pero él era terco y no podía regresar sin sus cochinitos, unos marranitos de cerámica que había visto en el cracker barrel. 

La verdad yo estaba asustada, enojada y cuando llegamos luego de terminar las compras me dijo: Para cerrar con broche de oro nuestro viaje y que se te pase el susto te voy a llevar a cenar a un restaurante japonés donde te cocinan en la mesa.


A pesar de no querer ir en un principio, me la pasé bien, él siempre lograba hacer que mi enojo se esfumara porque comenzaba a bromear. 

A veces, quisiera ser como él. Vivir la vida sin estar pensando tanto. El vivía el momento. Siempre me dijo. Voy a morir joven y no quiero privarme de nada.

Al día siguiente partimos, cada uno con itinerario diferente para acabarla. Nosotros no habíamos comprado los boletos, la compañía solo había comprado el de él y ajustado el mio. Así que el voló de Orlando-Houston-México y yo: Orlando-Atlanta-México. Y para hacer todo más desesperante mi vuelo de Atlanta a México se retrasó 2 horas. Al llegar por fin y abrirse las puertas de salida, estaba mi flaquito esperándome. Ansioso por regresar a casa, aún nos faltaba un par de horas más para decir hogar dulce hogar.




miércoles, 17 de mayo de 2017

La regla de Oro de la puntualidad

Si estás 5 minutos antes, estás a TIEMPO

Si estás a tiempo, ya estás TARDE.

Si estás tarde, ya no ESTÁS

La puntualidad significa:


  • Orden
  • Disciplina
  • Respeto
  • Responsabilidad
  • Actitud positiva

Y lo más importante: la puntualidad es el alma de la cortesía.

Dirán, por qué lo repites, bueno porque cada día me topo con gente tan grosera que cree que es correcto hacerte esperar y perder el tiempo. 


viernes, 12 de mayo de 2017

Tratar de estar mejor

...No te compliques más
Siempre hay una razón
Tratar de revivir
Tratar de estar mejor...

Así dice una canción que en 1994 se quedó en mi cabeza. Tenía yo solo 14 años y recuerdo que el ritmo y la letra me gustaron bastante. Desde ese momento comencé a buscar discos de Diego Torres sin éxito. Fue hasta el 2004, que la gente, al menos en la ciudad donde vivo, supo bien de quien se trataba. Tardé 10 años en hacerme de un disco de él, fue gracias al unplugged de MTV que las cosas cambiaron. Este fue un éxito y se vendía como pan caliente, lo que hizo que sus discos anteriores también se exhibieran en las vitrinas. 

La música de Diego me gusta mucho, sus letras con mensajes positivos, me hacen ver que no vale la pena enfrascarme en cosas sin sentido, que todo en la vida cambia y se resuelve. Me hace tanto bien escucharlo, que cuando me siento triste y necesito ánimos sus discos son mi medicina. Mi antídoto a la tristeza es DIEGOTORRIZARME :)


...Después de haber sufrido un tiempo 
Y las tormentas que el viento se llevó 
Después de haber curado un poco 
Las heridas de este pobre corazón
De nuevo quise pararme
Tranquilo, de a poco ver el sol 
Y solo quise encontrarme, conmigo
Y de nuevo escuchar mi voz
Bendito el aire que me hace sentir
Que estoy vivo y que puedo ser feliz, uh, uh 
Bendito el tiempo no me deja mentir 
Que los años me enseñaron a vivir...
Bendito

Y mejor me voy a escucharlo porque en verdad que su positivismo y su romanticismo sin caer en la cursilería me hace sentir muy bien.

...la vida vale la pena
si aprendo hacer el camino...
Que no me pierda



Aquí el video de "Tratar de estar mejor", ese tema que me hizo su fan.